Don Alipio el 29 de August del 2009

Daniel Wood
Esnifar el contenido de un aerosol es peligroso. Y nos queremos contar si encima intervienen agentes de la ley con "cacharritos" extraños.
Os contamos: En Lancaster, Ohio (Estados Unidos) alguien ha visto a un mendigo inhalando el contenido de un aerosol. Inmediatamente se da aviso a la policía y esta se persona en el lugar.
El mendigo, llamado Daniel Wood, al ver a la pasma y hasta las cejas de desodorante, insecticida o limpiahornos (lo que fuera) comienza a ponerse nervioso. Los agentes, que son de esos que entienden que "calmar" a alguien es "dejarle en el suelo sin conocimiento" intentan reducirle. Como no son capaces de dominar al drogadicto no se les ocurre otra cosa que tirar de taser (uno de esos cacharros que da descargas eléctricas) y meterle un calambrazo al tipo en el pecho.
Supongo que ya sabéis que pudo pasar: el pecho del mendigo empezó a arder. La chispa había inflamado el contenido del aerosol que se había "adherido" a sus ropas. Uno de los agentes apagó la llama antes de que Wood se conviertera en un sucesor lisérgico de la antorcha humana.
Finalmente todo se quedó en un susto. Eso sí, pese a que el reglamento advierte que no que hay que usar los tasers cuando hay gases inflamables de por medio, el departamento cree que los policias actuaron de manera correcta. Ya lo veis.
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