Don Alipio el 30 de November del 2009

Torrie Smith, de 31 años y natural de Nueva Orleans (EE.UU.) fue llevada a un centro de detención acusada de agredir salvajemente a su novio. Arrepentida de una acción que podía costarle bastante tiempo a la sombra reflexionaba sobre lo que significa la ley, la libertad y lo fácil que puede perderse ante una y quedarse sin la otra mientras esperaba en un calabozo provisional a comparecer ante un juez.
Oyó entonces una puerta que se abría. Era un policía. Quizá ella pensaba que ese agente era el que le llevaba ante la ley... pero el tipo pasó junto a ella sin mirarle. Seguramente tenía otras cosas que hacer u ocuparse de otro caso que no era el suyo. Puede que entonces Torrie miraba melancólica a esa puerta que la separaba de la libertad, esa puerta de seguridad cerrada a cal y canto...
... un momento... ¡esa puerta estaba abierta!
Por lo visto el policía se había despistado y no había cerrado bien la puerta. Incrédula, la condenada se acercó, agarró el pomo, movió un brazo... ¡y la puerta se movió con él!
¡Albricias! Volvería a sentir el viento en el pelo, la lluvia en la cara... y dejaría el presidio atrás.
Por supuesto, la frase anterior es una "licencia poética", ya que la mujer corrió tan deprisa fuera del centro de detención y del propio recinto que no le daría ni tiempo a escribir un poema. Ved, si no, este video en el que se muestra la jugada.
La autoridad logró capturar de nuevo a la mujer. Pero, claro, por mucho que hagan ahora los policías ya tienen el estigma de "incompetentes". Aunque claro... siempre se le puede echar la culpa al cerrajero.
6 Comentarios ¡SALTA!
[...] todas maneras, hay que ver la calidad que tienen las cucharas holandesas… Véase también Se fuga del calabozo… por la puerta, El doloroso camino hacia la libertad Visto en [...]
Pingback on Mar 1st, 2010 at 9:01[...] a la lactosa, ¡la que hubiese liado! Véase también Le dará a su padre su leche materna, Se fuga del calabozo… por la puerta Visto en Nothing To Do With [...]
Pingback on Mar 9th, 2010 at 11:42
jajajaja eso pasa aqui en México bastante seguido… y no solo de los juzgados sino tambien de penales de maxima seguridad…
así aprenderán.
Jajajaja como corrió esa mujer! Los kilitos de más no le impidieron correr rápido!
Sabéis cómo ha acabado el policía, ¿no? sin trabajo…