La mañana del pasado miércoles despertó a Hendrik Helmer con un tremendo dolor en su oreja derecha. Como el dolor iba en aumento y sentía algo moviéndose en la oreja, Hendrik, temiendo que fuera una araña venenosa, intentó sacar al inquilino con una aspiradora. No funcionó.

Luego probó a echarse agua, lo que enfureció a la criatura, que siguió cavando oreja adentro haciendo que el dolor se tornase insoportable. Al final Hendrik acudió al hospital más cercano, donde una doctora extrajo una agonizante cucaracha de dos centímetros de la oreja.

Hendrik no va a tomar medidas al respecto, aunque muchos de sus vecinos aseguran que van a empezar a dormir con orejeras.

Visto en The Telegraph

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