Keita Takahashi ha creado una versión de Pacman que aumenta la experiencia del jugador provocándole náuseas y mareos. No es porque el juego sea malo, ya que es el clásico, sino porque se proyecta sobre las cuatro paredes de una habitación, así como en el techo, formando una escena psicodélica con un ambiente enrarecido, casi como si en las prisiones del futuro te obligasen a jugar a Pacman en lugar de pasar cigarrillos de contrabando como dictan las buenas costumbres. Algo muy enfermizo.

Como habréis visto en el vídeo, pasar a la zona del techo supone un aumento considerable de la dificultad y un riesgo de torcerse el cuello con la emoción y morir en el acto. No es una muerte fea, todo sea dicho, y, en cualquier caso, quizás sea preferible a seguir jugando, que a mí me da la impresión de que la habitación la ha preparado Dexter y en cualquier momento aparece y empieza la fiesta de verdad.

Visto en Übergizmo

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